PREGUNTAS - RESPUESTAS
¿Bruna, nos puedes decir cómo hacernos uno y hasta qué punto, con aquellas personas que practican ritos religiosos antiguos o que siguen creencias distintas de las nuestras?
Estas preguntas se refieren a la situación particular de Bolivia, pero no es solo de Bolivia sino del mundo entero porque nos encontramos frente a la exigencia de construir la fraternidad con todos, por eso me dices que el acercamiento a la enculturación es algo que todavía queda fuera , que no es verdad. Ustedes verán, por ejemplo, más que nada a nivel cultural, que las poblaciones de Congo han tenido un proceso bastante veloz en este sentido pero si vamos a fondo, lo único que resulta nuevo, son las cosas de carácter litúrgico que no son esenciales, entonces en tu pregunta ¿hasta qué punto, uno tiene que hacerse uno con la cultura local? ¿Hasta qué punto ser fieles a Cristo?. Yo diría, hacerse uno lo tenemos que hacer siempre porque es nuestra vocación cristiana, pero hacerse uno significa también mantener la fidelidad a lo que Jesús nos dijo, por lo tanto tenemos que hacernos uno con los que tienen otras culturas, escuchar, acoger el mundo de ellos y al mismo tiempo mantenerse fieles a la enseñanza de Jesús. Estas no son palabras, son cosas que en cierto sentido son difíciles de realizar, yo lo sé!!.
Por ejemplo, con respecto a tu pregunta yo se las dificultades que tenían algunas voluntarias cuando moría una persona de la familia, decían,¿tengo que participar al menos de alguno de los ritos y hasta donde? Yo digo, tengo que hacerme uno siempre menos en un caso, menos en el pecado. Si eso te exige en un momento hacerte uno con esa determinada cultura por ejemplo, te exige que tú mates no…no... en ese caso no!. Entonces hay límites, yo te nombré este; hay que estar atentos…yo me acuerdo que cuando Chiara fue a África, nos había hablado del hacerse uno y nos parecía que sabíamos hacerlo, sabíamos hacernos uno, pero Chiara dijo “no, en algunas circunstancias como en el caso de ustedes -hablaba a los focolarinos que están en África- ustedes no tienen que conformarse con hacerse uno, sino que tienen que hacerse uno de una manera más profunda”. Chiara nos pedía más y nos explicó: “cuando tú te encuentras frente a un hermano tienes que tener presente una cosa: el dueño es él. ¿Parece una cosa extraña?, no! El dueño es él. Entonces ¿Cómo tienes que acercarte a este hermano que es de otra religión, de otra cultura? Tienes que acercarte con un esfuerzo personal ,de hacer en ti un vacío de amor, si tú estás vacío y escuchas, la famosa escucha , que es algo muy delicado; si tu escuchas, ese hermano puede confiar a tu corazón lo que tiene en su corazón porque siente que hay apertura. Naturalmente te comunicará alegrías, dolores, problemas, todo lo que tiene y tú acoges. Es probable, dice Chiara, que al final, él mismo te pida, te pregunte: “y tú ¿qué piensas?” En ese caso tu le ofreces tu experiencia, tu modo de creer o de pensar, tu puedes hacer que a través de tus pobres palabras Dios entre en esa alma; pero lo importante es el hacerse uno más profundo.
Chiara después dijo a todos los focolarinos: “acuérdense que yo les pido un esfuerzo más grande. El hacerse uno es una realidad, no es que yo me hago uno porque ese es católico, o porque el otro es metodista o porque el otro es de mi tribu, ¡¡no!! Yo me hago uno con todos porque todos tenemos el mismo Padre que es Dios y somos todos hermanos, por lo tanto no tenemos excusas en ningún caso. ¿comprendes? tenemos que ser casi agresivos en cierto sentido; tomar la iniciativa, de lo contrario nunca vamos a hacer nada, vamos a estar siempre allí, no puedo, puedo, no puedo y mientras tanto no hacemos nada. Estamos traicionando a Dios y también a ese hermano que piensa que tú participas de su modo de pensar. ¿Comprendes?. Esto fue lo que nos enseñó Chiara, para nosotros ese encuentro con Chiara en África ha sido fortísimo porque había una resonancia en todos los que están en África, no eran focolarinos, eran africanos y por lo tanto Chiara sentía que podía explicarlo bien.
Chiara siempre nos enseñó así, por lo tanto creo que quizás aquí entre ustedes, en Bolivia habiendo visto un poco la cultura, he visto culturas muy alegres (hay uno que muere arrastrado en la danza…) hay mucha fiesta… pero creo que en Bolivia, hay que tener en cuenta que es un país que tal vez tiene todavía un cierto camino que recorrer; pero creo que no hay otra, nosotros tenemos que responder, ser completamente fieles a esta llamada, con todo el amor, haciéndonos uno con los cristianos, con los católicos, esperemos poder crear la unidad, sobretodo entre ustedes que participan del carisma de la unidad de Chiara; con los demás construiremos la fraternidad pues la fraternidad está en los planes de Dios , porque somos hijos de un mismo Padre, no hay ninguna diferencia entre blancos, negros, colorados, nada, nada , nada…somos todos hermanos y hasta que nosotros no seamos realmente hermanos, el mundo quedará pobre, pobre.
No sé si respondí completamente a las exigencias de ustedes pero, es cierto que Chiara después de haber hablado con todos los nuestros habló con el Nuncio, después dijo: “yo siento que llegó el momento acá en África, de comenzar también un trabajo más serio, tienen que crear una escuela de enculturación focolarina, antes que nada para ustedes porque los Focolares africanos, por suerte, son internacionales. Tienen que hacer, crear un conocimiento más profundo ¿y ¿cómo hacemos? Hagamos una escuela de enculturación focolarina, la hacemos aquí -era la Mariápolis Piero- y me dijo: “ tu Bruna y Lucho ayudan para hacerla”
Y ¿cómo hacen?, se encuentran para conocerse más, entonces elijen juntos un tema, un argumento. El primer argumento nos lo dio Chiara: “Dios”, elijan un argumento, después, que los africanos traten de explicarlo, como el africano concibe lo que es Dios, si es un Dios personal o no lo es, etc. Ustedes escuchen lo que ellos les dicen y después le piden a alguien preparado que diga que es lo que piensa la Iglesia católica de Dios, explican en otras lecciones que es lo que la iglesia enseña sobre Dios. Después ustedes explican como nosotros, en el Movimiento, tratamos de vivir a Dios, y al final ustedes se darán cuenta que el amor entre ustedes creció y este es el motivo por el cual tienen que encontrarse.
Nosotros comenzamos a hacerlo y hemos visto que da muchísimos frutos, da frutos porque antes que nada los que refieren todo sobre la cultura africana son los africanos, pero como en África hay una infinidad de culturas africanas, cada uno refiere lo que su tribu cree sobre Dios, después el otro, el otro y no todos se reencuentran en esas 3 o 4 tribus pero siempre hay algo que se asemeja; de esta forma hemos llegado a conocer muchas cosas que no conocíamos, ni siquiera ellos mismos.
Esta fue nuestra sorpresa, alguien dijo: “ahora comprendo! Con lo que ustedes dijeron comprendí porque actué de esa manera, comprendí mi cultura”. Quería decir que no lo sabían pero se movían, vivían según su cultura, no eran consientes y esto me impactó. Ellos son bastante francos. Una persona que para mí fue decisiva, fue un adulto que además no conocía mucho del ideal, recién había conocido...él dijo:”yo los observe a todos y cuando se refería y se hablaba de nuestra cultura, observé como ustedes acogían y ninguno se sonrío irónicamente. Esto me produjo una gran alegría porque sentí que ustedes respetaban nuestra cultura. Me voy con la alegría de ser africano”. Había reencontrado la alegría de ser africano.
Entonces ¿qué relación tenemos con ellos? una relación de fraternidad; ellos que son de distintas culturas, saben captar lo que se les dice -que son las semillas del verbo que están en todas las culturas, en todas- ellos mismos podrán donarlo a otros que tal vez las han perdido en su cultura, que han perdido los valores. Esto es importante, pero es necesario tener la caridad y la unidad, saber que somos todos hermanos y que tenemos un único Padre.
Una vez Chiara estuvo en Guadalupe y esto me impactó mucho más que otros discursos de Chiara, porque ella presentando la Virgen de Guadalupe, nos explicó cómo María se hizo uno con la cultura del lugar, sobre este joven Juan Diego, que era un nativo, nos explicó todos los detalles del manto de María, algo que nos hablaba del hacerse uno de María.
Después Chiara siguió y dijo: “pero yo creo -allí pasó a la enculturación en general- que una enculturación no es verdadera enculturación si no es también un intercambio de dones y yo pensé: “Chiara tiene razón porque yo siento que estando en África conocí mucho más su cultura pero también he captado ciertos elementos de su cultura que son preciosísimos y que nosotros los hemos perdido, en el fondo ellos me han enriquecido, me han dado algo, creo que yo también les di algo a ellos -porque fui para llevar el Ideal– pero, si esta enculturación no se transforma en un intercambio de dones, es una pobre enculturación!…hablo así por experiencia. Yo tengo un enorme agradecimiento hacia África porque sin hablar tanto, sin discutir tanto, he visto que ellos me dieron a mi lo bello que tenían y a ellos les di también lo más bello que yo tenía ..”Intercambio de dones, intercambio de dones”…me gusta este intercambio de dones, porque en todas las culturas están las semillas del verbo, son las semillas de la verdad, es una semilla, pero de una semilla nace una planta y entonces tenemos que tener cuidado, tener el alma muy abierta y muy serena. ¿De acuerdo? ¿Te respondí?
Con la experiencia vivida en África. ¿Qué nos puedes decir para ayudarnos a encarnar cada vez más el Ideal en esta sociedad pluricultural y multiétnica?
Es necesario hacerse uno con todos los prójimos, con todos sin temor, sabiendo que ellos han recibido de Dios un don que yo no conozco, que tuve yo también un don de parte de Dios y que tal vez ha llegado el momento que demos algunos pasos.
Ustedes no saben, una vez Chiara hablando de otro argumento, sobre la relación con los cristianos de otras iglesias, hizo una propuesta a todos los nuestros, les dijo: “hagamos así , cada uno de ustedes conoce seguramente a un luterano o a una persona de otra iglesia, entonces cada uno de ustedes elija una persona para amar de manera especial, hacerse uno de una manera especial”. Fue un lindo descubrimiento porque nos dimos cuenta que no habíamos tratado de encontrarnos con ellos, en cambio Chiara nos puso el fuego y nacieron relaciones muy bonitas en el campo ecuménico con otros cristianos. Aquí estamos más en el campo de “religiones tradicionales” por lo tanto de todas las religiones, entonces si yo me encuentro con los budistas me tengo que hacer uno y encontraré algo que me ayuda pero también él encontrará algo en mí. Y si me encuentro con uno de religión tradicional me hago uno y nosotros dos encontraremos los dos algo nuevo, de esta manera se rompe esa barrera que se crea siempre entre los que son distintos de nosotros porque amamos a todos. No hay excusas, ¿les parece?
Yo creo que este es un país que necesita sobretodo de todas estas cosas porque las otras culturas se sienten fuertes y con amor, es necesario reencontrar la fraternidad que es el regalo de Dios para la humanidad. Chiara decía a los banguas:”no les pido que sean cristianos, ustedes continúen con su cultura tradicional, pero, para ser amigos nuestros tienen que vivir la caridad”.
2.