Stefano Zamagni en la Conferencia sobre desempleo y crisis global.

Stefano Zamagni en Bohemia (Rep. Checa): Trabajo, desempleo y economía civil.Rep. Checa

Escrito por Maja Čalfová 0digg (EdC.)

 
"Darles a los empresarios la posibilidad de hacer el bien y de vivir con alegría es un buen regalo que podemos hacerles", concluía el pasado 2 de octubre en Velehrad (República Checa) , Stefano Zamagni en su intervención en la Conferencia Internacional sobre desempleo y crisis global, organizada bajo el patrocinio de la Comisión Europea

 

Un signo de esperanza y una visión nueva de la economía ha dejado entrever Stefano Zamagni en Bohemia el pasado día 2 de octubre, en su intervención sobre  Trabajo, desempleo y economía civil. Haciendo uso de dos imágenes, la pirámide y la clepsidra, explicó la diferencia entre el mercado de trabajo de “ayer” y el de hoy. “Ayer” (pirámide) eran pocos los que disfrutaban de una posición “alta” en la empresa; “hoy” en cambio (clepsidra1) muchos pueden ambicionar esa posición y no existe límite. Stefano Zamagni

Gracias a la globalización, cuando las empresas no encuentran trabajadores super-especializados en su zona, pueden contratarlos en otra parte, incluso en lugares lejanos, y lo hacen porque las personas altamente especializadas aumentan la productividad y los beneficios. Quienes no encuentran trabajo hoy son los licenciados con poca especialización, que están situados en la parte estrecha de la clepsidra. Esto es paradójico, dice Zamagni: “Ayer” el desempleo afectaba a los que no tenían estudios, hoy no encuentran trabajo quienes se quedan a mitad de su carrera académica”.

 

La imagen de la clepsidra nos ayuda también a entender mejor la desigualdad. “Hoy” las personas super-especializadas piden a la empresa lo que quieren y si no se lo dan se van a otra parte. En cambio, los que se quedan más abajo haciendo trabajos de rutina deben contentarse con un sueldo inferior. “Los ricos de “hoy” son mucho más ricos que los ricos de “ayer” y los pobres son más pobres que los de “ayer”.

Entonces ¿qué podemos hacer? Según el profesor Zamagni un triple plan de acción que contemple tres aspectos: la política, la empresa y la sociedad civil.

La política debe hacer dos cosas: modificar el sistema fiscal (dejando de gravar fuertemente el trabajo y poniendo impuestos sobre los mercados financieros), y favorecer mediante una oportuna legislación la creación de empresas cuyo fin no sea el beneficio, es decir, las empresas sociales.  "La finalidad de las empresas sociales es la creación de puestos de trabajo u otros fines de utilidad social. La empresa social produce una particular categoría de servicios a las personas, tales como sanidad, educación, cuidado de niños y ancianos. Para hacer este trabajo hacen falta personas y no robots o nuevas tecnologías."

SZEl segundo plan de acción se refiere al mundo de la empresa. Ya no basta la “responsabilidad legal”, sino que es necesaria también la responsabilidad con respecto a la sociedad. La auténtica Responsabilidad Social de la Empresa está en crear puestos de trabajo más que en hacer beneficencia. La empresa debería hacerse cargo del destino de quienes viven en su territorio. El otro aspecto es el de la Responsabilidad Familiar de la Empresa. “.... tanto el trabajo como la familia son valores fundamentales: hay que concebir políticas de reconciliación que permitan que el trabajo y la familia avancen en paralelo. Todo esto se da en las empresas de la economía de comunión que, tratando de traducir estos principios y de llevarlos a la práctica, tienen éxito. Tienen dificultades como todos, pero han entendido que la unidad de valores fortalece y sobre todo aumenta la innovación y la creatividad. Porque donde hay armonía hay más innovación y creatividad. La responsabilidad legal (respetar las leyes, pagar los impuestos, no explotar a las personas ni al medio ambiente) ya no es suficiente. Es necesaria la responsabilidad social y sobre todo en relación con la familia. Esto significa valorar el lugar de trabajo”

El tercer plan de acción es el relativo a la Sociedad Civil. “Su tarea es agregar la demanda para que se puedan obtener resultados significativos en el empleo.”

Al final de su intervención, el profesor Zamagni concluía: “Digan a sus amigos empresarios que vayan a pasar un fin de semana en Loppiano 
2. He visto a muchos empresarios, después de pasar 2 o 3 días en Loppiano, volver a casa transformados. Porque nunca habían pensado que con la actividad de la empresa se pudiera hacer tanto bien y sobre todo vivir con tanta alegría. Darles a los empresarios la posibilidad de hacer el bien y de vivir con alegría es un buen regalo que podemos hacerles”.

 

 

Nota 1: Clepsidra en Castellano significa Reloj de Agua, pero en la intervención se refiere a la vasija que forma el reloj de agua, que viene a ser lo contrario de una piramide; es decir, un objeto abierto y más amplio desde la base hacia arriba.

Nota 2: Loppiano se refiere al pueblo de Loppiano, ubicado en las afueras de Incisa Val d'Arno, en la Zona Toscana, Italia. Comunidad perteneciente al Movimiento de los Focolares, fundado por Chiara Lubich en 1964. Su característica es el empeño de poner en práctica el Ideal de la Unidad propuesta por el Movimiento de los Focolares. En Loppiano viven permanentemente 200 personas a las que se suman otros 600 que pasan períodos de formación. Sus habitantes trabajan en alguna de las varias empresas existentes: Agroalimentarias (Vino, Aceite de Oliva, Miel), Artesanía (Madera, Ambientación interior) y Arte.